Dulcinea descansa definitivamente en el museo que Piaggio tiene en
Pontedera, Italia. En la foto aparece junto a Antonio Veciana.
Santiago Guillén y Antonio Veciana, por aquellos entonces dos universitarios españoles estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid, poco podían imaginar lo que el destino les iba a deparar cuando entraron en el Teatro Circo de Albacete para ver la pelicula "La vuelta al mundo en 80 días" de Michael Anderson. Salieron entusiasmados, y más aún, salieron convencidos de que superar el reto de Phileas Fogg en un día estaba al alcance de su mano, y para añadirle emoción al asunto lo harían en Vespa. Bautizaron su aventura como Operación Elcano y dos años y medio después, el 25 de julio de 1962, y con la ayuda de la fábrica Vespa, que les cedio una Vespa 150 GS, partieron en busca de su hazaña.
Los patrocinadores fueron fundamentales para acometer con garantías el periplo alrededor del mundo. La Vespa se la cedió la fabrica italiana tras "asaltar" nuestros dos protagonistas con indudable picardía y un gran ramo de flores a la mujer del industrial italiano dueño de Vespa en un hotel de Madrid. La contaron su idea y esta se la trasladó a su marido que no dudó en hacerles entrega de una flamante Vespa 150 GS. Otros patrocinadores fueron la Delegación Nacional de Juventudes y otras instituciones y sin duda el más original fue el apoyo de Dalí, que accedió a decorarles los cófanos de la Vespa a su paso por Port Lligat. Con Dulcinea, nombre con el cual bautizaron a la Vespa, cargada hasta los topes, iniciaron su viaje el 25 de julio de 1962. a través de Francia, Italia, Grecia, Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán, India, Malasia, Hong Kong, Japón, Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España de nuevo. Y lo consiguieron, en 79 días dieron la vuelta al mundo y pasearon, la velocidad punta de la Vespa y la carga que transportaba no podía admitir otra definición, a Dulcinea por tres continentes, repartiendo, como no podía ser de otra manera, navajas de albacete a todos los ilustres personajes que les iban recibiendo. Incluso el Papa Juan XXIII se llevó la suya. De vuelta y con el producto de la venta del vehículo a Moto Vespa S.A. y otras ayudas, fue instituido un premio a la mejor aventura juvenil de cada año, y Dulcinea fue exhibida por diferentes países.
"!ace un frío de narices. Estoy mojado. No se me ocurre nada mejor que hacer que parar a fumarme un cigarrito. Soy perfectamente consciente de que me estoy constipando. Me da igual. Empiezo a moquear. Me duele la garganta. En menos de una hora habré llegado a mi destino y mi madre no está aquí para obligarme a entrar en casa, ponerme ropa seca y prepararme un chocolate caliente. Así que hago lo que me da la gana."
Con el cófano firmado por el mismísimo Guillen, grandes dosis de moral y ganas, muchas ganas nació el proyecto ATOPOCU TWO DE MADRID A MONGOLIA EN VESPA. Imprescindible.
El que se lleva la palma en esto de hacer kilómetros en Vespa es sin duda, y como no podía ser de otra manera, el italiano Girogio Bettinelli, (Crema 15- 5- 55) En 1992 Giorgio, escritor y periodista, salió de Roma en Vespa, llegando a Saigón en marzo de 1993. En 1994-95 recorrió en Vespa 36.000 km desde Alaska a Tierra del Fuego. En 1995-96 viajó desde Melbourne a Ciudad del Cabo, más de 52.000 km en 12 meses. En 1997 salió de Chile, llegando a Tasmania después de tres años y 150.000 km en su Vespa, habiendo atravesado las Américas, Siberia, Europa, África, Asia y Oceanía. En total, Bettinelli ha viajado 254.000 km en Vespa. Hasta la fecha ha escrito cuatro libros sobre sus hazañas.
La Vespa 150 GS fue el primer scooter con motor de 150 cc ( en realidad 145,6 cc) y hoy en día es una de las más buscadas por los coleccionistas. Con su velocidad máxima de 101 km/h marcó un hito dentro del sector de los scooters y en la década de los 50 y principios de los 60 y por sus características se convirtió en una autentica super-ventas. Otras novedades rompedoras que ofrecía la GS eran el asiento alargado, hasta entonces todas las vespas sólo tenían un monoasiento, el cambio de cuatro marchas y el faro incluido en el manillar. Mejoras que se han mantenido en todos los modelos de Vespa hasta la fecha. De hecho los expertos la denominaron como "la más popular, imitada y el modelo más recordado".
Como Tom y Jerry o el Gordo y el Flaco, los Mods y los scooters han estado siempre ligados, y entre los scooters el modelo favorito era la Vespa 160 GS, el modelo inminentemente posterior a la 150 GS. Aunque para muchos mods la opcion más realista, por económica, era hacerse con la hermana pequeña, ya que su idéntico diseño la convertian en la alternativa perfecta. El buen mod tendía a tunear su scooter, destacando los espejos retrovisores y los faros. Cuentan que la manía de los espejos surgió como un acto de chulería ante la nueva normativa inglesa de obligar al menos a contar con un espejo retrovisor en las motos.