Recorrido de la edición de 1976, con salida en Caen y
llegada en París.
El gendarme Robert Plancherán se empela a fondo
con su Kawa 1000. Estilo poco ortodoxo pero efectivo.
La etapa de 1977 en Andorra fué una de las más duras
por las condiciones climáticas.
En la renacida edición de 2003 el Moto Tour contó con importantes incorporaciones de pilotos punteros. A la izquierda Dominique Sarrón en
acción con la Yamaha R6 y a la derecha el laureado Phil Read con una Yamaha FZ 1000.
Florent Parret con la BMW 1200HP2 en la edición de 2007
Recorrido del DDT francés de la edición de 2008
La primera edición del Tour de Francia motociclista nació en 1973. La idea era imitar en lo posible al gran Tour ciclista y recorrer gran parte de Francia en etapas. De hecho los primeros organizadores provenían de la famosa prueba ciclista gala. La lógica diferencia radicaba en que en esta prueba los pilotos no podían darle al mango desde el inicio de la etapa hasta el final y las clasificaciones se establecían sumando los tiempos que cada piloto realizaba en los tramos cronometrados y especiales. En el resto de la etapa la velocidad media estaba fijada en 60 km/h.
El francés Alain Vial con la Kawasaki GG en la edición de 1976. A falta de GPS el contacto con la gente era primordial para no perder el rumbo. Estos asistían entusiasmados al paso de los pilotos, para muchos era la única ocasión de ver estos pedazos de pepinos circular por su pueblo.
Hubert Rigal vuela sobre su BMW camino a la victoria en la edición de 1975. Dado el éxito del Tour de Francia motociclista las marcas acabaron involucrándose presentándose bastantes equipos semiprofesionales.
El Tour de Francia motero continua hasta 1981, año en que se suspende definitivamente por una desmotivación general de patrocinadores y organizadores. Pero en 2003 renace y pasa a llamarse MotoTour, para evitar confusiones con la carrera ciclista. Las 240 motos inscritas en esta primera edición del MotoTour se reparten en cinco categorías: multiciclindros, monociclindros, clásicas, sidecars y scooters. Parten de Paris y en seis días recorren Francia de norte a sur hasta Toulon.
En 2005 el MotoTour consigue el patrocinio de Dark Dog, bebida energética austriaca, y pasa a llamarse Dark Dog Tour. Pero la filosofía sigue siendo la misma. Una carrera abierta a todo el mundo y a todas las categorías de motos donde se van enlazando etapas y disputando diferentes pruebas, como especiales en carretera, pruebas de regularidad, pruebas de navegación de día y de noche y carreras en circuito de velocidad. Las motos deben de ser de estricta calle y el precio de inscripción es razonablemente asequible.
Otro espaladarazo a esta competición ha sido la instauración en 2007 por parte de la FIM del Campeonato Internacional de Rallys, para el que en su primera edición puntuaba el Tour francés y el belga. Arriba imagen de la primera edición del DDT belga en 2007. Por su planteamiento el Campeonato Internacional de Rallys tiene un largo futuro asegurado y con la incorporación de nuevos paises se convertirá finalmente en Campeonato Mundial.