El ingés Frank Melling negociando una curva
con su Matchless.
Trazado urbano del Gran Premio de la Bañeza con la marcha utilizada en
cada punto por Juan Martín y su Ducati.
Cada carrera tiene su origen y en el caso del Gran Premio de la Bañeza es además bastante curioso. A mediados del siglo XX y de vuelta de una carrera de motos celebrada en A Coruña los madrileños Del Val rompieron su vehículo en la localidad leonesa de la Bañeza. La Peña Motorista Bañezana, fundada un año antes (1954), se hizo cargo de ellos y en gratitud los hermanos Del Val quedaron en volver al año siguiente para hacerles unas demostraciones con sus sidecars de carreras por las calles del pueblo. Gustó tanto en el pueblo que la Peña decidió darle continuación en el tiempo y desde 1957 hasta hoy las calles de la Bañeza atronan cada año durante un fin de semana de Agosto.
El Gran Premio de la Bañeza es único en el mundo y un referente para las carreras de clásicas que se celebran en España. Hubo un alcalde de la Bañeza que intentó suprimirlas por parecerle esta carrera demasiado peligrosa y perturbadora para los habitantes de este tranquilo pueblo leones. Pero estos, lejos de aplaudir la idea, se amotinaron frente al ayuntamiento y le obligaron a reconsiderar su decisión. El regidor no tuvo más remedio que recular y aunque optimista se presentó a las siguientes elecciones apenas obtuvo votos. Esta anécdota sirve para ilustrar el arraigo de esta carrera entre los bañezanos, que disfrutan como pocos cuando su pueblo se trasforma en una locura de decibelios y olor a aceite quemado.
Juan Martín (Ducati) liderando la primera vuelta de la carrera de clásicas 4T. Tras el Phil Read (BSA, 1) y Pepín San Millán (BSA, 17). Tres clásicos entre las clásicas.
Las balas de paja, los arcenes y el público a pie de "pista" es una constante en la Bañeza. Lejos de amedrentarse ante este panorama grandes pilotos y campeones del mundo de velocidad también han pasado por aquí, como Benjamín Grau, Joan Garriga, Toni Boronat, Ricardo Tormo, Manuel "Champi" Herreros, Jorge Martinez Aspar o Phil Read. Otro grande, Angel Nieto, obtuvo aquí su primera victoria sobre una Derbi e impresionado por las cualidades que requería un piloto para poder ganar en la Bañeza sentenciaba que "para ser campeón del mundo, hay que correr antes en La Bañeza".
Otro de los alicientes del Gran Premio de la Bañeza son sus boxes, abiertos a todos y sin ningún tipo de restricción. A pesar del agobio que puede parecer que sufren los pilotos y mecánicos estos disfrutan como enanos con tanto ajetreo. Tiene su lógica. En la mayoría de las ocasiones las motos que corren, sobre todo las clásicas de 2T y 4T, son auténticas obras de arte por su nivel de restauración y preparaciones. Un trabajo de años que hay que exponer a una entendida afición, conviertiendo así los boxes en un perfecto escaparate donde mostrar de cerca sus creaciones. Nos encontramos así, y en estado puro, las motocicletas que hicieron historia en las carreras como las Montesas, Ossas y Bultacos en clásicas 2T y en clásicas 4T compiten Ducatis, Matchless, Sanglas, BSA, Norton, Harleys, Rudge, Triunmph, AJS, Velocette ...
El Gran Premio de la Bañeza es único e independiente y no forma parte ni puntua en alguno de los campeonatos de clásicas que se disputan en España, pero su prestigio es tan grande que las parillas de salida, sobre todo de las clásicas 2T y 4T, se llenan.
En el Gran Premio de la Bañeza se corren cuatro categorías : Clásicas 4T, Clásicas 2T, GP 125 y Pre-GP 125